Recuperar la libertad de jugar, imaginar y dejarse llevar sin preocuparse demasiado por las reglas. Esa es la invitación de Voa!, un espectáculo de circo, clown y teatro gestual que llegará al Teatro Bretón de Logroño dentro de la programación Platea.
La obra está protagonizada por Diego García Molino y dirigida por Leandre Ribera. Un único intérprete sobre el escenario para construir un universo poético que busca devolver al público, durante un rato, a la inocencia de la infancia.
Con el humor, el movimiento y el lenguaje del circo como aliados, Voa! transforma situaciones cotidianas en oportunidades para jugar, bailar, reír, imaginar y acercarse incluso al absurdo.
Fecha y entradas para Voa! en el Teatro Bretón de Logroño
El espectáculo se podrá ver el sábado 17 de abril de 2027, a las 19.00 horas, en el Teatro Bretón de Logroño.
Tiene una duración de 55 minutos y está dirigida al público familiar.
Entradas, próximamente, en la web del Teatro Bretón.
Sinopsis
La rutina puede hacer que, con el paso del tiempo, dejemos atrás esa capacidad infantil para inventar mundos prácticamente con cualquier cosa. Voa! parte precisamente de ese punto para proponer el camino contrario.
Su protagonista convierte el espacio escénico en un lugar donde recuperar el juego y la imaginación. Un universo en el que tienen cabida el circo, el clown y el teatro gestual, pero también el humor y el absurdo.
Y el público puede convertirse en parte de lo que sucede. La sinopsis del espectáculo plantea la entrada de un espectador en escena, dispuesto a danzar, jugar, reír e imaginar junto al protagonista.
La Gata Japonesa, una compañía que mezcla circo, magia y humor
Detrás de Voa! se encuentra La Gata Japonesa, compañía nacida en 2017 en Madrid y vinculada desde sus comienzos a diferentes disciplinas escénicas.
Sus espectáculos combinan circo, magia, acrobacia, danza y humor, con especial atención a la puesta en escena.
Con Voa!, esa experiencia se concentra en un espectáculo unipersonal que propone algo aparentemente sencillo: volver a jugar y recuperar, durante 55 minutos, una forma más libre de mirar el mundo.










