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Tenemos nuevo miembro (peludo) en la familia

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Si tras la Navidad sois uno más en la familia, con estos consejos de la empresa riojana Perrygatos, especialista en comportamiento animal, su adaptación será mucho más fácil.

Un hecho cierto es que, tras la Navidad, muchas familias han incorporado un nuevo miembro en forma de perro o gato. Compartir nuestra vida con un animal resulta enriquecedor: el hecho de que nuestros niños convivan con animales desde pequeños, fomenta el aprendizaje de valores como el respeto, la responsabilidad y la empatía.

Si la elección del animal ha sido adecuada al estilo de vida y horarios de la familia, y trabajamos en su educación todos disfrutarán de una relación especial con él, llena de momentos de complicidad y ternura.

La primera tarea cuando llega el cachorro a casa es visitar al veterinario que se encargará de velar por la salud del animalito y del resto de la familia a través de las pautas de desparasitación y vacunación más adecuadas en cada caso. Una vez en casa, a través de estos sencillos consejos, procuraremos que la llegada y adaptación del pequeño peludo sea lo más fácil posible para todos.

 

En el caso de los perros 

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Prepara tu casa a prueba de cachorros:

Decide el lugar donde vas a instalar su camita. La casa entera puede llegar a ser muy grande. Mejor elegir una habitación tranquila y sin demasiados objetos al alcance del pequeño.
Define un lugar donde quieres que haga pis y caca hasta que puedas enseñarle a hacerlo en la calle..
Repite su nombre frecuentemente, evitando diminutivos y apelativos para que se acostumbre a él.
Cómprale juguetes que no puedan causarle daño.
Retira los cables y protege los enchufes que puedan quedar a su alcance.
Infórmate de si las plantas que tienes son tóxicas.
No dejes productos tóxicos a su alcance y ten la precaución de vaciar siempre cualquier cubo que contenga detergentes.

Los primeros días la nueva situación le generará cierto estrés al pequeño, puesto que tendrá que acostumbrarse a un nuevo hogar, a nuevas normas de convivencia y a una nueva familia. Dale la máxima tranquilidad, mucho cariño, comprensión, espacio vital y libertad para investigar su nuevo entorno y acostumbrarse a él. Todo es nuevo: olores, ruidos, objetos… ¡Déjale explorar por las diferentes habitaciones y permítele que husmee sin reñirle!

Los primeros días 

Hasta que se acostumbre al nuevo hogar convendrá que pueda disfrutar de tu presencia y compañía en todos los momentos posibles, pero no de una atención continuada para evitar futuras ansiedades. Deberá aprender gradualmente a experimentar momentos de soledad, para que en un futuro no muestre comportamientos destructivos cuando se quede solo en casa. Una vez acostumbrado a su nuevo entorno asígnale un espacio donde siempre deberá dormir.

El perro es un animal social y al sentirse solo, lejos de su madre y hermanos, se encontrará perdido y en peligro. Podemos ayudarle a superar la sensación de soledad:

Pon en su camita una botella con agua tibia, envuelta en una toalla. Le recordará el calor de su madre y se tranquilizará.
Ponle cerca un reloj de cuerda cuyo tictac le evoque el corazón de mamá.

 

En el caso de los gatos 

Niños y gatos

Prepara la llegada a casa del pequeño:

Delimita su “territorio”: un espacio para dormir, otro para comer y otro para hacer sus necesidades.
Retira los cables y protege los enchufes que puedan quedar a su alcance.
Cubre con malla aquellos huecos del balcón y ventanas por los que el cachorro pueda caer.
Mantén cerrada la lavadora y la secadora. Vigila a la hora de abrir la nevera y el horno.
Tapa la vitrocerámica con algún elemento de seguridad.
No dejes productos tóxicos a su alcance y ten la precaución de vaciar siempre cualquier cubo que contenga detergentes.
Vigila con las plantas que pueden ser tóxicas como: el ciclamen, el acebo, la poinsetia, la hiedra, el ficus…
Busca un lugar donde los pájaros, roedores o peces estén a salvo de tu gatito.

 

El juego en los gatitos 

Evita mordiscos y arañazos. No juegues con las manos, puesto que le animarás a morderte y arañarte. Es un comportamiento natural de caza que debemos reconducir. Si mientras está jugando desvía la atención del juguete y se lanza a tus manos, interrumpe el juego. En la edad adulta, lo que comenzó como un juego puede convertirse en una costumbre desagradable.

 

Alimentación del perrito y del gatito 

Es probable que el perrito o gatito presente algún trastorno digestivo leve, que se manifieste en diarrea y que además no quiera comer durante los tres o cuatro primeros días. Hay veces que no sabemos qué estaba comiendo el cachorro hasta que llega al hogar pero, en general, disponemos de esa información. En caso de querer cambiar el alimento, hay que tener en cuenta los siguientes consejos:

No cambiar de manera radical.
A lo largo de una semana, se introduce, poco a poco, el nuevo pienso mezclado con el actual.
Progresivamente, aumentamos la cantidad del nuevo pienso y reduciendo la cantidad del anterior.

 

Gatos y perros con niños

Los niños y los animales tienen afinidad natural, pero resulta fundamental establecer ciertas reglas básicas para que unos y otro no corran riesgos. Los cachorros son muy frágiles y pueden salir mal parados por un exceso de cariño de los niños, sobre todo si son muy pequeños y no comprenden la fragilidad del animalito.

La clave para evitar los riesgos en la convivencia entre niños y animales radica en asegurarse de que siempre estén bien vigilados así como enseñar a los niños a respetar y coger adecuadamente a los cachorros.

Además, es recomendable implicar a los niños, en la medida de lo posible, en los cuidados diarios del animal (cepillado, comida, agua e incluso paseos en el caso de los perros supervisados por los adultos), de forma que valoren adecuadamente la responsabilidad que implica compartir nuestra vida con un animal.

La educación del animal empieza desde el mismo momento en que entra en casa por lo que, debemos ser constantes en las rutinas de alimentación, paseo, descanso y juego y hacer partícipe a nuestro hijo de todo el proceso. Convertir los momentos de educación en una rutina placentera para niños y animales fomenta un tiempo de calidad para ambos que los unirá aún más.

 

Rosa Roldán – Perrygatos
Técnico en comportamiento canino y felino. Educadora canina
www.perrygatos.es

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