En el día grande de San Bernabé, el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, ha querido lanzar un mensaje cargado de simbolismo y esperanza en sus tradicionales banderazos, que este año ha dirigido a las personas con discapacidad, el primero; a la música, el segundo y al vino de Rioja, el tercero y último.
Tras la misa solemne en la Concatedral de La Redonda, el alcalde de Logroño, miembros de la corporación local y del ejecutivo regional han acompañado en procesión a San Bernabé y a la Virgen de la Esperanzan por las calles de Logroño. Un itinerario con tres paradas bien sabidas, una en cada puerta de la antigua muralla que cercaba la ciudad: Herventia (Arco de San Bernabé), San Francisco (Cuatro Cantones) y la Puerta de Carlos V y del Camino (puerta del Revellín).
Primer banderazo: a las personas con discapacidad
Desde el emblemático Arco de San Bernabé, donde antaño se situó la Puerta de La Herventia, una de las entradas al recinto amurallado de Logroño, ha tenido lugar el primer banderazo, que este año, se ha dirigido a las personas con discapacidad.
«Logroño es una ciudad diversa e inclusiva. Hoy ponemos la mirada en las personas con discapacidad, porque hacer posible sus derechos, es hacer posible los de toda una ciudad».
Segundo banderazo: a la música y los músicos
La procesión ha continuado por las calles Portales, Rodríguez Paterna y Marqués de San Nicolás hasta llegar al destino de la segunda parada: Cuatro Cantones, simbolizando la antigua puerta de San Francisco.
Aquí, el alcalde ha procedido a su segundo banderazo, que ha dedicado a la música y los músicos.
“La música nos acompaña durante toda nuestra vida: en las celebraciones, cuando nos enamoramos, cuando rezamos y en esta procesión. Por todos los que hacen posible esa magia de la música, que nos hacen sentir y vibrar. Por todos ellos y por la música en general y los músicos, va este banderazo”, ha señalado.
Tercer banderazo: por el vino de Rioja
Tras la exhibición de bailes regionales por el Grupo de Danzas de Logroño en la plaza del Parlamento, y la bendición del Pez, Pan y Vino por parte del obispo, Santos Montoya, la comitiva se ha dirigido a la tercera y última parada del recorrido: la Puerta del Revellín.
Desde este enclave, ya pasadas las 13.30 horas, Escobar ha dedicado su banderazo al vino de Rioja, «por nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro».
«El vino de Rioja configura nuestros pueblos, nuestro campo, nuestra manera de entender la vida, nuestra cultura y da de comer a mucha gente. Por ese presente que es cada vez más futuro, vamos a conceder este tercer banderazo al mejor vino del mundo, que es el vino de Rioja».
Declaraciones que ha acompañado de tres vivas: «V va el vino de Rioja», «Viva San Bernabé» y «Viva Logroño».
A continuación, las imágenes del evento.










































